Dulce mi amor
Lo que llega al final pero se recuerda primero. Porque una comida completa no termina en el plato fuerte, termina en la cucharada que te hace cerrar los ojos un segundo.
Dulce con criterio, nunca azúcar por azúcar. Texturas que se sienten hechas a mano, porque lo son.
El tipo de postre que te hace pedir "un pedacito más" aunque ya hayas dicho que no tenías espacio. Porque ya sabes lo que dicen, para esto siempre hay un segundo estómago.