Salsitas, toppings y encurtidos
Lo chiquito que cambia todo. Un toque encima, una cucharada al lado, y el plato ya no es el mismo plato.
No son un extra, son la diferencia entre bueno y el que repites tres veces. La acidez que despierta, el picante que remata, el encurtido que corta la grasa justo cuando lo necesitas.
Para untar, para bañar, para sazonar a tu manera lo que ya venía delicioso solo. Porque la mesa completa se arma en los detalles, no en el plato grande.